A continuación un articulo referido a últimas investigaciones relacionadas con el proceso del OLVIDO.
DESCUBREN EL ÁREA CEREBRAL RELACIONADA CON LA CONFUSIÓN DE RECUERDOS
El girus frontal inferior controla los recuerdos que
son capaces de borrar parte de la memoria. Científicos de la universidad
norteamericana de Wisconsin-Madison han descubierto, gracias a la técnica de
estimulación magnética transcraneal o TMS, que un área del cerebro muy
concreta, el girus frontal inferior, podría jugar un importante papel en el control
de algunos recuerdos capaces de borrar otros: las interferencias proactivas.
Estas interferencias son las causantes de confusiones y tropiezos de la
memoria. La localización del área que las controla podría ayudar a comprender
ciertos problemas de la memoria.
La memoria
es la capacidad que tiene el ser humano para retener sus experiencias en una
especie de “archivador” que, a pesar de la similitud establecida entre memoria
humana y computacional, poco tiene que ver con los archivos informáticos: el
funcionamiento de la memoria es un misterio.
Ahora, un equipo de científicos norteamericanos ha abordado una perspectiva muy
concreta para su estudio: ¿por qué desaparecen algunos recuerdos? ¿Se vuelven
éstos más débiles por sí solos o por la interferencia de recuerdos que se les
parecen mucho?
Neurólogos de la universidad de Wisconsin-Madison han estudiado estas
cuestiones usando una técnica llamada estimulación magnética transcraneal (TMS)
para verter algo más de luz sobre el tema, tal como explican en un artículo que
acaba de aparecer en Proceedings of the
National Academy of Sciences.
Diversas teorías
Hay varias teorías con respecto a la desaparición de nuestros recuerdos.
Algunas afirman que existe un deterioro temporal de nuestra memoria, es decir,
que el tiempo borra las huellas que los hechos dejaron en nosotros. Otra teoría
asume que existe una discriminación temporal, esto es, que hay un declive
espontáneo de los recuerdos y que su recuperación implica algún tipo de
discriminación. Pero también existe la teoría de la interferencia proactiva, que señala que recuerdos anteriores o más
antiguos interfieren o entorpecen la recuperación de los recuerdos nuevos. Este
fenómeno de interferencia sucede cuando una información aprendida interfiere en
la adquisición de un recuerdo posterior.
Según explica al respecto la universidad Wisconsin-Madison en un comunicado,
durante décadas los psicólogos han sabido que la noción intuitiva del “declive”
de determinados recuerdos se debe menos al factor del olvido que al de la
interferencia.
Para el profesor de psicología de esta universidad, Brad Postle, autor de la
investigación, las interferencias proactivas suceden en el momento en que un
recuerdo desorganiza, compite o confunde otro recuerdo que pretendemos traer a
la luz.
Escáneres cerebrales
Por ejemplo, queremos llamar a una persona y pronunciamos el nombre de otra;
recordamos la mayoría de los detalles de una historia pero no recordamos quien
nos la contó; reconocemos el diálogo de una película que ya hemos visto, pero
no somos capaces de recordar su título, etc. Según Postle, el fenómeno de la
interferencia se produce casi siempre que no podemos recordar algo.
Partiendo de estas premisas, los especialistas se preguntaron si, bloqueando
las interferencias proactivas, la memoria podía mejorarse. Postle y los
científicos Giulio Tononi y Eva Federoes han analizado cómo una parte de la
corteza prefrontal del cerebro puede reducir los efectos distorsionadotes de la
interferencia. Se considera que esta región del cerebro es responsable del
pensamiento complejo.
Gracias a escáneres cerebrales anteriores, ya se sabía que la región a estudiar
(el girus frontal inferior) permane activa cuando los voluntarios hacen tests
de memoria durante las interferencias. Lo que no se sabía era si esta región
era esencial en el control de dichas interferencias, o si sólo ayudaba al
cerebro a realizar tareas de memoria complejas.
Para despejar esta incógnita, los investigadores interrumpieron temporalmente
los recuerdos-interferencia usando la estimulación magnética transcraneal, una
técnica no invasiva que, según Tononi, permite la inducción de una corriente en
el cerebro mediante un campo magnético que atraviesa el cuero cabelludo y el
cráneo sin ocasionar ningún daño.
Experimento con letras
La TMS se puede usar para “desordenar” la actividad neuronal de un área
cerebral durante poco tiempo, más o menos durante un segundo. Este desorden es
completamente reversible cuando la corriente eléctrica se detiene. En el
estudio, un grupo de voluntarios leyó una serie de letras (F, B, P, X) y se les
preguntó unos segundos después si una letra concreta había aparecido en dicha
serie (por ejemplo, la Z). Se demostró que cuando el girus frontal inferior
recibía una breve estimulación magnética los aciertos se reducían en las
respuestas, es decir, que aumentaban las interferencias. De estos resultados,
los científicos dedujeron que esta área del cerebro resulta esencial para
bloquear dichas interferencias.
La importancia de este descubrimiento radica en que la localización del lugar
del cerebro en que se producen operaciones específicas de la memoria podría
ayudar a millones de personas a mejorar su memoria o a recuperar recuerdos
borrados. Si se conoce cómo controla el cerebro las interferencias, podrían
resolverse muchos problemas de memoria, asegura Postle.
Artículo extraído de: http://www.tendencias21.net/Descubren-el-area-cerebral-relacionada-con-la-confusion-de-recuerdos_a1309.html